He vuelto a ver esta película.
Qué libro tan maravilloso... (un poco complicado para leer en inglés por los modismos y el vocabulario; es del 1800)
Qué actorazos los de esta versión de 1992 (especialmente la Binoche)...
Qué temazo musical...
ÉPICA
Preciosa la escena en que ella regresa y da una fiesta para la familia que la estuvo acogiendo y él le monta una escena de celos, y después, a solas en su habitación, él le echa en cara que tuviera que matar unos pichones porque la esperaba para enseñárselos y ella no volvía. ¡Qué sentido tenía que siguieran viviendo! Fascinante la ternura y la naturalidad con que ella le mira, como si Heatcliff fuera sólo un niño culpándola por haber roto él mismo su juguete favorito en un ataque de ira.
lunes 27 de junio de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada